
CONSTRUYAMOS UNA VISION PARA EL CHILE DEL FUTURO
Esta publicación tiene como objetivo aportar al proceso de discusión nacional en torno a crear una nueva constitución para el país que genere los lineamientos del convivir futuro, con la esperanza de apoyar a Chile en la búsqueda del desarrollo y el equilibrio y así mejorar la calidad de vida de sus habitantes.
El Empresario del Futuro
Entendiendo que un Empresario es aquel que pone sus recursos económicos para el desarrollo de cualquier actividad comercial, industrial o servicios, etc., y que tenga por finalidad el lucro o la búsqueda de rentabilidad o en forma más detallada “Un empresario es aquella persona o grupo de personas que, de forma individual o colectiva, fija los objetivos y toma las decisiones estratégicas acerca de las metas, los medios, la administración y el control de las empresas y asume la responsabilidad tanto comercial como legal frente a terceros. ​ Se trata de la persona física o jurídica, que con capacidad legal y de un modo profesional combina capital y trabajo con el objetivo de producir bienes y/o servicios para ofertarlos en el mercado, a fin de obtener beneficios”.
Se hace la distinción que un emprendedor puede convertirse en Empresario, sin embargo, en este capítulo hablaremos del Empresario Inversionista y no de Empresarios Emprendedores, los cuales son Ciudadanos Emprendedores.
Cuál sería el papel de un Empresario del Futuro en la Sociedad del Futuro, que caracteriza su accionar y cuales son las condiciones que el Ciudadano del Futuro busca incentivar en ellos.
Que caracterizaría a un Empresario del futuro:
1.- Entiende que su participación en el mercado que determine debe estar de acuerdo con lo que espera o potencia el Territorio del Futuro, entiende que sus clientes o consumidores son exigentes en valorar como su participación ayuda al desarrollo de la sociedad. Por ejemplo una inversión que genere externalidades negativas y que atenten con el diseño del territorio, estaría gravada con mayores costos o mitigaciones, esta siempre bajo la Lupa del Ciudadano del Futuro y entiende que debe adaptarse a normas estrictas como Ambientales, Productivas o Servicios.
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2.- Este Inversionista valora los diseños de Territorios, entiende que una visión de largo plazo mejora los retornos de cualquier inversión y dado que se proyecta en el tiempo, entiende de base la importancia de su Capital Humano, por tanto, incentiva los elementos que mejoran la calidad de vida de sus colaboradores (áreas verdes, seguridad, vivienda, deporte, etc.). Entiende que parte del proceso de inversión es la mejora en las condiciones de vida del territorio, lo considera una inversión estratégica más que un gasto.
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3.- El Empresario del Futuro es cuidadoso del medio ambiente, busca eficiencia en el uso de sus recursos, entiende que capacitando y formando al Ciudadano del Territorio impacta positivamente en las estrategias de movilidad de largo plazo de la población y mejora su calidad de vida, disminuye costos logísticos satisfaciendo gran parte de sus necesidades en el territorio, más que adquirir servicios en otros territorios privilegia los del territorio que escoge, además valora una economía circular en el control y manejo de desechos, incorporando éstos temas como costos de operación.
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4.- Este Inversionista posee responsabilidad social empresarial, busca mejorar el territorio en donde invierte, usa los incentivos a la inversión en el territorio para el traspaso directo a los Ciudadanos según el presupuesto y diseño de largo plazo del territorio, posibilitando así acelerar los logros del diseño del Territorio. Este inversionista entiende que parte de su contribución impositiva debe quedarse en el territorio.
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5.- Los Empresarios del Futuro no sólo consideran el resultado de su gestión privada, sino que también son críticos a la evaluación social que hacen los Ciudadanos del Futuro, generan todos los elementos para proveer transparencia por parte de sus consumidores, clientes o colaboradores valorando la libre competencia. Este empresario condena la corrupción o influencia empresarial en actos no compatibles con su negocio, respeta las leyes y adhiere a las sanciones que el Ciudadano del Futuro establece. Este entendimiento lo hace dado que su interés de desarrollo es en el largo plazo y entiende que El Estado del Futuro, así como incentiva el desarrollo económico del territorio, castiga aquellas intervenciones negativas o que afectan el desarrollo de dicho territorio.
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6.- Su visión de futuro le exige generar una propuesta de valor que le de sentido al Territorio, desarrolla proveedores locales, apoya planes de capacitación local, desarrolla competencias a fin a su actividad en el territorio, incentivando nuevos emprendimientos o futuros proveedores en el Territorio, entiende que, si el tiene éxito, la comunidad tiene éxito.
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7.- Este inversionista entiende de equilibrios sociales y medioambientales, reconoce que su actividad afecta de una u otra forma a su entorno, por tanto, su visión de largo plazo es ser previsor con su actuar, entiende que en el largo plazo es más rentable prevenir que corregir problemas. Lo anterior lo hace ser autoexigente con sus procesos de negocio, buscando atender las mejores normas de calidad y seguridad, con el fin de no generen externalidades negativas al territorio.
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8.- El Empresario del Futuro conoce de antemano los alcances de su intervención, tiene declarado sus planes de crecimiento, busca un desarrollo integral sin afectar el diseño del territorio: El Ciudadano del Futuro no acepta los abusos empresariales, el crecimiento desmedido y sin control de actividades que pueden afectarlo.
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9.- Inversiones asociadas en servicios al interior del territorio (Hospitales, Educación, Obras Públicas, Comunicaciones, etc.), deben estar alineadas a la proyección de largo plazo del territorio, por tanto, las bases de licitaciones, áreas de concesión son detalladas bajo estándares que el Ciudadano del futuro espera, en materias asociadas a calidad, cobertura, tiempos de respuesta, etc. Este ciudadano es crítico cuando el Inversionista descuida aspectos de calidad o niveles de servicio general.
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10.- Este Empresario busca el equilibrio al interior de la empresa, promueve el desarrollo personal de los trabajadores, valora la productividad y no genera grandes desequilibrios en remuneración a sus trabajadores, premia el mérito, pero crea reglas estructurales que todos conocen. Por ejemplo: genera escala de remuneraciones equilibradas con diferencia de salarios no mayor a x veces entre el trabajador que gana menos y el que gana más, no discrimina por sexo, etnia, ideología de sus empleados, otorgando igualdad de oportunidades en materias de desarrollo profesional.
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11. Este empresario entiende su rol al interior del Territorio, busca generar lasos con proveedores locales, exigiendo a dichos proveedores el cumplimiento irrestricto de las normas laborales al interior del Territorio. Entiende que si eleva los estándares de suministro local no genera incentivos para el abuso de subcontratistas. El Ciudadano del Futuro es exigente en la fiscalización de la calidad de los bienes y servicios ofertados y apoya una libre competencia bajo las mismas reglas. A modo de ejemplo, no sería aceptable que una empresa subcontrate un servicio y este proveedor no tenga una política de desarrollo laboral similar a la contratante, puesto que si así aconteciera incentivaría el abuso empresarial. Si bien estos conceptos están aplicados en empresas de gran tamaño como la Minería, es posible que se adecuen menores estándares en función del tamaño de la empresa, sin embargo, la lógica se mantendría por muy básica que sea.
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12.- Este empresario declara sus expectativas de rentabilidad y entiende que la productividad es esencial para mejorar sus resultados, por tal razón, busca mejorar las condiciones laborales de sus empleados que pueden generar en ellos una mayor productividad (flexibilidad horaria, beneficios de días libres extras), incentiva el trabajo en equipo como esencial para el logro de los resultados. Apoya en forma personalizada a los trabajadores que no muestran una mejora con respecto a la media. Entiende que si desarrolla el territorio genera un mejor bienestar para sus trabajadores y por consiguiente mejora su productividad (menores tiempos de traslado, beneficios de apoyo familiar en etapas tempranas como seguros de salud, becas deportivas, apoyo a compra de vivienda, etc.)
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El Estado del Futuro, entendiendo la importancia en el desarrollo de cada Territorio crea los incentivos a la inversión, focalizadas en el diseño propio de cada territorio, además crea los desincentivos para que no se generen actividades que no están calzadas con los objetivos de Largo Plazo del Territorio. Este Estado es un promotor, así que valora y fiscaliza que los Inversionistas realicen traspaso directo al territorio si cuentan con incentivos por parte del Estado, traspasos económicos que deben ser autogestionados por profesionales en el territorio con la fiscalización de la política, en ningún caso con una administración por parte de entidades políticas.
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El Estado si bien es Centralizado, entiende que parte de los recursos económicos que se genera en los territorios debe ser destinado a su propio desarrollo, emplea los recursos buscando el equilibrio y atendiendo un plan de largo plazo, sin afectar a unos con respecto a otros.
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El Estado como promotor y en función del diseño propio de cada territorio, propone polos de desarrollo, invita a inversionistas extranjeros o nacionales a desarrollar los territorios, es un actor destacado en la promoción de los resultados económicos de sus territorios. Los políticos deben hacer la bajada de las propuestas a Ciudadanos del Futuro que a través de ellos proponen y aprueban cambios al diseño de largo plazo.
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